miércoles, 21 de noviembre de 2012

Paradojas de la clase media y proletaria



"El mercado es una realidad, nadie lo niega. pero no puede ser el que manda sobre la sociedad. Es la sociedad la que debe regularlo." 


Ricardo Patiño, economista, canciller de Ecuador.





¿Cómo regular el mercado?, ¿cómo regular el precio de un kilo de merluza en un mercado cualquiera a las 14 horas del mediodía cuando faltan 15 minutos para el cierre del mercado y por él todavía pululan 17 personas que quieren merluza y para las que solamente hay tres merluzas? ¿cómo evitar que la merluza pase en dos segundos de 12 euros/kg, por decir algo, a 35 euros/kg?. Para este sencillo ejemplo solamente se me ocurren dos soluciones: aumentar la demanda e ir a pescar merluzas o desactivar la demanda, es decir, que esas 17 personas decidan no comprar merluza o consigamos que decidan no comprar merluza. Pero eso desde un punto de vista de leyes de oferta y demanda clásicas. Ahora esto cambió.


Apliquemos todo esto al mercado de la vivienda durante los años 1998-2006, pero con un matiz, el mercado ya no era la mano invisible y perfecta que movía los hilos de la sociedad, ¡Jódete, Adam Smith!, ¡Vete a tomar por culo, Fukuyama! Todos querían merluza. Todos querían ser propietarios. Y había mucha merluza. Y contrariamente a las leyes del mercado, de ahí lo de la mano invisible que falla, aunque hubiera un stock elevadísimo de vivienda-merluza, esta merluza-vivienda no bajaba de precio, todo lo contrario, subía. ¿A mayor oferta menor precio?, ¡No!, a mayor oferta, en este caso, mayor precio, ¿Por qué?, por el factor humano resumido en estas palabras: Yo quiero tener mi casa, esta casa es mía.

Alquilar una casa es tirar el dinero se convirtió en una de las reprimendas protoburguesas más sibilinas, maniqueas y tranquilizadoras de los últimos tiempos hacia todo aquel que osaba cuestionar la bondad de la compra de 70 metros cuadrados, incluso de 25 metros cuadrados, ¿o es que nadie recuerda ya aquella genial idea de casas-caja de cerillas?..., Si en cualquier sitio te la dan, (se referían a la hipoteca); Ahora en cualquier sitio y de cualquier manera te la quitan (se refieren a la casa). 

Porque esa propiedad nunca ha sido de los firmadores de hipotecas, léase compradores, léase ciudadanos, léase aquellos que abominaban del alquiler. Esa propiedad, es una propiedad fantasma, ya que su "propietario" ha sido la banca pero desde una reserva fraccionaria insuficiente y con unos depósitos usufructuados en los que no se asienta esa propiedad desmonetizarida ya debido a la desfraccionarización galopante, y no solo ha sido una propiedad fantasma para el firmante de la hipoteca sino para el mismo banco, quién nunca ha podido garantizar la cuantía del préstamo otorgado porque las reservas contra las que se ha asentado ese préstamo eran del 2, del 5%. Es decir, que esa casa se compraba con dinero invisible, dinero bancario, si quieren, pero invisible. Es decir que el banco prestaba 250.000 euros a un individuo pero solamente tenía 5000 euros. 


Por este motivo esa propiedad fantasma ha sido un espejismo con el que, por el que, y para el que trabajar más y por el que esclavizarse más. Sobre todo en una época en la que el trabajo cada vez es menos rentable porque genera menor tasa de ganancia al capitalista, ya nos lo dijo Robert Kurtz, lucidez neomarxista, en la editorial Virus el año 2001 con su Manifiesto contra el trabajo.

¡Propietarios y proletarios del mundo, abrid los ojos!, Ni vuestras casa son vuestras, pero es que ni siquiera son de los bancos que os prestaron el dinero porque lo hicieron sin el debido respaldo en forma de reservas fracccionarias cuantiosas, no digo totales al cien por cien, sino superiores a un porcentaje respetable, decente, ni vuestro trabajo es rentable, porque la tasa de ganancia que genera es paupérrima comparada con la tasa de ganancia de las actividades financieras y especulativas. 

Es más rentable invertir para un capitalista o un fondo de inversión en la deuda griega o española, la griega renta un 25% de intereses al año, que en una empresa productiva real en la que trabajas y trabajamos muchos que renta al ó a los capitalistas un 5% anual si todo va bien. 

Despropietarizados del mundo y desproletarizados del planeta, empezad ya a mirar la realidad con ojos de lumpen,  con ojos de como no tengo nada voy a hacer algo, con ojos de hombres subdesarrollados e infradesarrollados, y echad a andar de una puta vez, aunque no sepáis dónde carajo os van a llevar vuestros pasos unidos. 

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