lunes, 15 de febrero de 2010

Lunes bajo la lluvia

Ayer, en los Goya, un hijo de Antonio Mercero, Goya de honor de este año dijo que lo mejor del Alzheimer es que se puede ver quinientas veces Cantando Bajo la lluvia como si fuera la primera vez siempre. Ganó Celda 211, y Ágora, la españolada de romanos se quedó ahí, cosechando estatuillas para indicarnos que hay que darles algo a los chicos de Amenábar porque levantan la industria a base de taquillazos. Y sobre todo porque, como decía Amenábar mientras hacia promoción de la película de Hypatia, el dinero invertido en la película se ve en cada plano. No hay mejor manera que ésta para tener contentos a los productores. Pero no se si esta es la mejor manera de animar a alguien a ver una película. Vete a verla que cada euro que hemos invertido en ella se ve, no veas como se ve, se ve en cada escena. Suena a otra cosa, no suena a comentario de un cineasta. Pero en fín, como dijo Alex de la Iglesia, horteradas o películas buenas, lo importante es que cada peli sea rentable. De nuevo el garante que otorga la rentabilidad. Sin dinero no somos nadie y nuestra categorización y nuestra opinión no valen nada. ¡Qué triste! Llueve sobre los Goyas abandonados en los contenedores tras una noche de borrachera. "Es que hacer cine cuesta mucha pasta", es verdad, no me acordaba de eso, es cierto.

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